Mes: marzo 2013

  • De las bestias y mis miedos.

    De las bestias y mis miedos.

    Y al estar hablando entre la multitud con los guerreros llegue a observar una figura de reojo, atravesé el murmullo y llegue lo que logra acelerar mi corazón más de lo que hace una ardiente batalla. Contemple la bella, me acerque a ella, trate de abrazarla y le lastime con mi armadura, cosa que no le importo mucho; le conté como había llegado a unos hermosos parajes donde los los arboles crecen el doble y su fruto es sin igual, y donde las hortalizas tienen mejor sabor que el que da la luna. Le propuse buscarla el siguiente día en los alrededores de la gran academia y darle a probar los platillos que he llegado a preparar pensando en ella. Sin dudarlo ella me dijo su rutina y horario, de tal manera en que nos pudiéramos encontrar.

    Pero ya no pude contemplarla más, era hora de ir a entrenar al cuarte y mi tropa me dejaría si no avanzaba, así que le deje. Dí la vuelta y camine unos pasos, que desdicha de mi al encontrarme a un ser demoníaco, reconocido por usar su lengua de serpiente para adormece a la doncellas y usar sus garras para mantenerlas aferradas. Continué mi marcha sabiendo que esa bestia ya antes había sido derrotada, y con una confianza de que su lengua se podría y no llegaría hacer más daño; pero en mi mente, ese monstruo era el que más me preocupaba, más que los ejércitos enemigos, más que demonios de montañas y los dragones del infierno; pues él, entre todas los seres, es a quién nunca he logrado derrotar y ni siquiera animado a enfrentar, tanto por el miedo que le tengo, como por el gran daño que puede hacer incluso sin tocarme o saber de mí.

  • Recuerdos de mi pasado y elucubraciones mentales de nuestro mundo

    Recuerdos de mi pasado y elucubraciones mentales de nuestro mundo

    No me gustan los días soleado, quizás por que me duele ver y por que también me deprimen. Yo soy más de días nublados, medías lloviznas y tranquilos. No te dije que también me deprimen, pues quizás por ser un tanto callado y penoso aveces, me dio cosa decir “yo también”, aunque en muchas cosas tuyas diría éso, quizás por que en algunos puntos nos parecemos, aunque en otros somos muy distintos, y eso me gusta, ese equilibrio.

    Sabes, vi tu foto, más bien la de Lizza, donde dice que los libros son sus únicos amigos; sabes, me recordó a mí mismo y mis escapes del mundo real viendo televisión, hojeando enciclopedias, imaginando mundos, soñando despierto y jugando vídeo juegos.

    Recuerdo la dinámica social en la que trataba de llamar la atención y fregar con mis compañeros de clases, mis pocos amigos que conformaban el pequeño grupo que tenía en la escuela; de los que pocos trascendieron más allá de un par de años de ésta.

    Recuerdo como canto canciones, escapo, me ocupo en otras cosas y hago algo para escapar de la inactividad, de la soledad y de no tener un grupo de amigos base, a por lo menos recurrente que logre estar en más de dos círculos en los que estoy.

    Recuerdo los días contigo, recuerdo mi sueño y cree recordar volver en el tiempo. Me gustaría volver más atrás, al momento en donde mi yo de pequeño soñaba en que mi yo del futuro, quizás el actual, llegará para cuidarlo, protegerlo y advertirle de sus actos y repercusiones en el futuro. Y ahora que ha pasado todo ese tiempo de soñar con que ese yo apareciera, ahora quiero aparecer para él y estar a su lado y no sólo hacer cosas por mí, sino por aquellas personas que he conocido en mi vida y que él llegará hacerlo. Hacer que mi yo del pasado pueda prevenir el sufrimiento de mis seres queridos, pues hasta un pequeño aleteo del un pequeño niño podría cambiar todo el mundo.

    Ahora veo y recuerdo nuestros días y nuestros momentos, en donde nada era más trascendental que nuestras vidas juntos observando el mundo. Ahora veo películas de un tipo que era invisible y que se refugiaba en los libros, que era un poco callado y con algunos traumas de cuando era niño. Al verlo me veo a mí, y al ver a la persona que más le ayuda, la que siempre escucha música buena que les gusta a los dos y que tiene un collar con una pequeña estrella, me recuerda a ti. Y esos recuerdos me hacen escribir, sólo para ti y para liberarme a mí.