El aullido del lobo
va hacia a la luna,
mi canto lo mando
a la que me alumbra.
En el cielo observa,
desde lo alto brilla.
De noche acobija
siendo compresiva.
Y por las tardes de algarabía,
luce hermosa cono una niña
adornada por su hermosa risa
llenado el corazón de alegría.
Tratando se aprender a rimar
para lindas oraciones poder realizar.
Aunque cueste algún día lo voy a lograr
y la fe no me desamparará.
Los cantos a mi estrella quiero presentar
entre sus cabellos mis dedos pasar,
mis labios con los suyos encontrar
y entre sus brazos poder descansar.
Y aunque avance entre la oscuridad,
se que mi estrella me acompañara
y desde la distancia me ayudara
para poder llegar sin calamidad.
Como un dulce caramelo
es a mis labios como el cielo,
y no quiero volver al suelo;
y con ella hacer destellos.

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